"Cada ser necesita crear, pero la verdadera creación evoca elementos de naturaleza espiritual. El artista que quiere crear debe superarse, sobrepasarse, y mediante la oración, la meditación, la contemplación, captar elementos de las regiones superiores"

   Omraam Mikhaël Aivanhov

"La Danza es una Misión,
Trasciende lo puramente estético y es un medio de Oración.

Es para mí la mayor expresión del Alma.
Mi labor es profundizar en ese lenguaje oculto para que el Espíritu se manifieste Libre y Auténtico.

Para ello, es preciso entrenar al Cuerpo, liberarlo de sus Corazas, movilizarlo de sus propios límites y ponerlo al Servicio.

Cuando el Cuerpo se entrega,
se Afina como un instrumento para el Espíritu.
Es en ese preciso momento que entramos en conexión directa con lo Divino."

Lalita Devi Danza- Maestra

El Teatro como vía de conocimiento.

El hombre no se conoce, ni conoce sus posibilidades, ni ve la realidad del mundo más que a través de sus propios patrones mentales y su acostumbrada y adquirida paleta de emociones y reacciones, pero el hombre es mucho más.

Experimentarlo, más allá de áridos intelectualismos o sentimentalismos, rozar sus múltiples dimensiones es labor del Teatro, siempre lo fue. No expresar nuestras egocéntricas vidas como fin último, sino algo mucho mayor.

El Teatro es la Vía de la Vida en su amplio sentido mistérico, no por escondido sino por no conocido, la Vida en Plenitud, siempre en movimiento y multidimensional, la vía de lo Humano que no es una experiencia restringida.

El Teatro nació como una vía de expansión de Conciencia, de Conocimiento Verdadero, de Comunión con la Trascendencia, una manera de Comunicarse con los dioses, e incluso como una vía de sanación en el Templo de Epidauro. El actor estaba al servicio de algo mayor, de algo espiritual y material, que al fin y al cabo son dos polaridades de lo mismo , sanaba por este contacto, por esa conexión con quienes somos y ampliaba nuestra concepción y experiencia de la Realidad. El Teatro-Danza-Poesía era una comunión, una simbiosis, un acto mágico, espiritual, transmutador, de conexión y fusión de lo humano con lo divino.

El Teatro como Rito.

El Teatro, como una forma mística  femenina ha vivido la marginación, denostación y en algunos casos intelectualización y también la desespiritualización. También el reduccionismo a la expresión de lo sentimental como último objetivo de la historia. En su forma, en sus espacios humanos y físicos, que perdieron la sabiduría sutil de las energías, de la Geometría que albergaría ese acto sublime de Creación que parte de la unión interna del Sagrado Femenino con el Masculino.

 Grotowski decía que el actor era como un monje; más bien lo definiría como una sacerdotisa o sacerdote de Dioniso, de la Diosa haciendo el amor con el Dios, en uno mismo, y esto requiere que a través de su  sacro oficio y Conocimiento, de su valor, se vaya ampliando para vaciarse de creencias, de sí mismo y llenarse cada vez de Vida y Gnosis, para que en la sala todos experimenten su propia transformación, su propia ampliación, a la vez solo y en comunión con el resto . a través del arte de la Palabra y el Silencio, del Movimiento y Danzas, del Éxtasis de la Diosa y el Equilibrio del Dios, del Lenguaje simbólico, de los Mitos y Cuentos antiguos y renovados,  la expresión del alma a través de lo humano, del cuerpo, y los cuerpos, las técnicas teatrales, los Personajes, las emociones, sus fuerzas, de las meditaciones, de la Belleza, del juego sacro, de la alquimia de desestructurar para dejarse volver a estructurar y vivir el cambio y el instante,para el Encuentro  con uno y con el resto.

Para poder soltar hay mucho ser interno que cultivar con conocimientos comunes a lo Humano y tantos caminos por crear como personas.